Tv y novelas de Septiembre de 1996.
Algo en común
Actuaron juntas en Perla Negra y Zíngara. Una es estrella de telenovelas;otra, una grande de la escena. ¿Qué las une? ¿Son confidentes? ¿Hay admiración, amistad o simple compañerismo? De estos y otros temas como el amor, la pareja y el trabjao, hablan para Tv y novelas.
La señora es una de las grandes actrices de nuestro teatro, ha conmovido en clásicos griegos como las Troyanas, contemporáneoscomo Tres mujeres altas o argentinos como Amoretta. La señorita es la actriz número uno de las telenovelas argentinas y popular en muchos países del mundo por Antonella, Celeste o Celeste siempre Celeste. Desde el año pasado trabjan juntas, primero en Perla Negra y recientemente en Zíngara. La señora es María Rosa Gallo. La señorita es Andrea del Boca. Y esta todo dicho. Tv y Novelas la reunió en un bar de Recoleta para hablar de este encuentro que las ha enriquecido mutuamente.
¿Qué imagem tenías, Andrea, de María Rosa antes de compratieran el trabajo?
Andrea: -Es muy díficil separar el gran afecto que papá ( Nicolás del Boca) sintió simpre por ella desde que la dirigió en el viejo canal 7 antes aún de que se casara con mamá. Está íntimamente ligada a la historia de mi vida. Siempre aparecía, en un cumpleaños, en alguna vieja foto. Y cuando se dio el hecho de actuar juntas estaba por un lado la responsabilidad y por otro, la admiración.
María Rosa: - Y eso que nunca habíamos estado demasiado cerca físicamente. Me acuerdo de un verano en Mar del Plata. Yo estaba sentada en la mesa de una confitería y en otra estaba ella con su mamá y con Rodolfo Graziano preparando Romeo y Julieta. Por mi parte, a Nicolás lo admiro y aprecio profundamente. Es el maestro de los mejores directores de televisión. Siempre hubo entre nosotros una corriente muy fuerte. Qué cosa notable que con Andrea se entabló la misma relación que tuve con él!
No sé si se puede decir que somos amigas, pero te confieso honestamente que hay un afecto muy fuerte. También es un placer, porque Andrea es una profesional impresionante. Exigente, quizás demasiado rígida con ella misma.
Andrea: - Con una maestra como vos no puedo ser de otra manera... seña un papelón! Lo que se da entre nosotras no es frecuente, no se busca como el amor, es algo que aparece o no. En estos años tuve cambios personales y a su lado sentí contención.
María Rosa: - Como el día en que te desmayaste en mis brazos...
Andrea: - Fue en Perla negra, donde hacíamos de madre e hila. Empecé a sentirme mal y me apoyé en ella. Sentía de lejos su voz diciendo "tráiganle algo dulce" y después desperté con la voz de
mi auténtica mamá. Eso no es casual. No hace falta hablarlo: el solo mirarse, el apretarse una mano, el "hola, si me necesitas estoy" es un lujo que conocimos ambas trabajando; a veces no se da ni en la vida...
- Andrea, vos necesitas rodearte para actuar rodeada por afectos: tu padre, tu madre, tu hermana...
- Todos los seres humanos lo necesitamos, es como el agua paro una planta.
- Pero hay actores que cumplen y punto, no exponen el corazón.
Andrea: - Esa es lo que yo llamo trabajar en una isla. Yo pongo pasión y sentimiento.
María Rosa: - Yo siento lo mismo. El otro día estábamos llorando las das en un pasillo cuando terminamos de grabar Zíngara y es que nos cuesta mucho desprendemos de una historia.
- María Rosa, vos como actriz y madre de actores, te vez reflejada en Andrea cuando tenias su edad?
- Personalmente sí, hablamos el mismo idioma.
Andrea: -¡Qué fantástico que a las grandes actores de teatro la televisión les dé una popularidad tan grande!
María Rosa: - Mas también que el cine. Por supuesto. en 1800 no era así.
Andrea: - Estas son las cosas que cambian y me rebelan. No puede ser que tengamos figuras cama ella o Alcón, que son un orgullo y los descuidemos. Me lleva mejor con los mayores. hasta las 17 años no estudié teatro y mis profesores habían sido los grandes del teatro.
María Rosa: - Con un mal actor es difícil, casi imposible trabajar. A uno se le junta rabia, soledad, impotencia.
Andrea: - Y hoy muchos que están por lo plata, nada más. Suerte que en los ultimas años se convoco o notables para las telenovelas: una de los pioneros es María Rosa; el más reciente, Alterio.
María Rosa: - Además es un género, el melodrama, que antes se hacía en teatro... De todos modos hay dos tipos de actor, el de raza y el que trabaja para ganar dinero o fama y nada más.
Andrea: - Yo opuesto a una carrera de toda la vida.
María Rosa: - Una pretende morir trabajando y otros no.
- Vos, María Rosa, no tuviste problemas en irte adaptando a los cambios del tiempo...
- Fue algo muy natural, estoy cada día mas contenta de aceptarme como soy. Tengo 74 años y viviré con alegría los 75 que cumplo el 20 de diciembre, ¡la misma edad que el Teatro Cervantes.
- Andrea, el haber estudiado en Nueva York y tener allí a tu pareja, te llevó a plantear seguir tu carrera en
EE.UU?
- Cuando fui al curso iba como una más, sentía que aquí, cada vez que quería tomar clases. estaba el peso de que venía de la televisión; desconfiaban o pensaban que no servía.
María Rosa: - No te preocupes, a Gassman también le decían lo mismo.
Andrea: - Un profesor debe pasar a ser maestro, no tener egoísmos. ¡Paro mi María Rosa en cada escena que hicimos fue como una maestra sin pagarle. ¡Ay. te debo mucho dinero! (risas).
María Rosa:- Sos humilde y eso es una cualidad de los grandes.
-¿Van a seguir trabajando juntas?
Andrea: - Espero que sí... ¡Estoy demasiado vieja para cambiar!
María Rosa: -¿Cómo podés decir eso? ¡Respetó mi ancianidad! (risas).
- Las dos vivieron en el exterior. ¿Cómo fue la experiencia?
María Rosa: - En el año 50, después de hacer lo obra Prontuario fui prácticamente echada del país. me cerraron las puertas, tenía policía en la puerto. Me fui a Italia con mi marido (Camilo Da Passano) y mi hija chiquita y recurrimos a la Academia de Arte Dramático en Roma donde nos recibieron con gran bondad. Estuve 7 años exiliada.
Andrea: - Lo mío es distinto. Siempre voy a estar yendo y viniendo de Nueva York, porque cuando estoy aquí extraño el amor del hombre y allí. el de mi familia. Trato de disfrutar cada una en su momento. Ahora me voy, pero regreso a fines de setiembre por unos días.
María Rosa: -Leí en Lo Nación que Jeffrey Sachs viene con John-John Kennedy para esa fecha.
Andrea: -Con ellos estaré. No los
quiero dejar solos (risas).
María Rosa: -Yo, en cambio me internaré en un spa marplatense para descansar de tanto trajín. En enero vuelvo al teatro con El comedor, de Gurney que dirigirá Agustín Alezzo, junto a Pepe Soriano, Pepe Novoa, Nora Kaleka y mis hijos Alejandra y Claudio Da Passano.
-Andrea, ¿María Rosa te aconseja sentimentalmente?
- Si estoy contenta, ella también lo está.
María Rosa: -Jeffrey es un muchacho que le corresponde en edad, no lo conozco mucho lamentablemente, pero siento que es para ella.
- Parece, Andrea, que tuvieras dos madre..
- Creo que son parecidas...
María Rosa: - Coincidimos en tantas
cosas con Ana María, las dos somos muy rígidas con nosotras mismas.
Andrea: - En la relación madre - hija debe haber roles claros, pero la amistad ocurre cuando hay amor y comprensión.
- Andrea, ¿cómo es eso de tener un novio a la distancia?
- Yo me busco amores difíciles, no sé si es peor o mejor. Si o mí me hubieran dicho que iba o conocer a un financista, adicto a los números que trabaja con el gobierno, no lo hubiera creído, pero Jeflrey comparte mis anhelos y aspiraciones.
Convivimos en los momentos en que podemos, no sé si soy una persona para estar siempre pegada a otra. Mi carrera es importante y encontrar un hombre que respete esta decisión no es fácil.
María Rosa: - Para que la convivencia sea duradera , es mejor estar un poco lejos. Como canta Serrat De vez en cuando la vida...
Andrea: - Que no se enojen los hombres, pero los latinos no entienden a una mujer independiente. Jeffrey es sumamente respetuoso. No sé si me pasó esto en mis anteriores noviazgos...
María Rosa: -...Por la eterna y disimulada competencia. Como yo también lo viví. Creo que no se debería formar pareja con alguien de lo mismo profesión.
-Este noviazgo de tantos odioses y reencuentros, ¿no parece de telenovela?
Andrea: - Si señor, es un amor de telenovela, pero ésta la escribo yo.
Jorge S. Lafauci.
Fotos: Claudio Herdener
Producción: Federico Gabrielo.
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