Beatriz está en su cuarto mirándose al espejo.En el cuarto de Ramona.
- ¿ Tú crees que le gustaré a Felipe ?
- ¡ Ay, por supuesto mi vida ! Pero, a ver, déjame verte. Mm. Estás un poquito pálida - la hace sentar - Te voy a poner tantito colorete.
- ¡ Pobre Ramona ! Me imagino cómo se debe estar sintiendo.
- ¿ Por qué pobre ? Ha de estar nerviosa, eso es natural, pero a esta niña se la ve muy enamorada. A leguas se le nota que dentro lleva un torrente de pasión que se desborda. Fernandito va a tener una mujer muy fogosa y muy rica.
- Es que pensaba que a Ramona le va a costar trabajo abandonar esta casa, a su hermano, a su mamá.
- Ella pasó muchos años lejos de su familia. Ya está acostumbrada a vivir sin ellos. Además, a ti te conviene. Ese diablito te dejará el campo libre. Ahora tendrás a Felipe para ti solita.
- ¡ Tía ! - se molesta ella.
- ¡ Es la verdad ! Lo que no comprendo es la prisa que tiene doña Ramona en deshacerse de su hija. Que los Coronado hayan aceptado con buenos ojos la premura de esta boda lo entiendo. Hay mucho dinero de por medio. Pero lo de la señora me intriga. Mm. ¡ Ahí hay un enigma ! ¿ A ti Felipe no te ha dicho nada ?
- No, tía - se apresura a decirle.
- Pensé que sabrías algo. A últimas fechas te he visto muy callada. Andas muy misteriosa. ¿ Me pregunto si ya te contaminaste del mal que aqueja a esta familia ?
- ¿ Cuál tía ?
- El misterio. La reserva - Beatriz se levanta tosiendo logrando cambiar de tema - ¡ Ay, mi vida ! ¿ Qué te pasa ?
- Nada tía, no es nada.Doña Ramona está conversando con Marta.
- Pos no me hagas caso Ramona. A lo mejor oí mal.
- Trata de acordarte . No puedes jugar con eso - le pide Ramona . Margarita se pone a pensar en ese día. Ella en la galería , escucha la voz del padre Salvatierra que dice :
- " Olvida el pasado. Ramona es tan hija tuya como Felipe. Aunque ella no hay sido fruto del amor entre tú y el general Moreno.
- No mencione a Alonso - dice doña Ramona - No quiero ensuciar su memoria. Por fortuna murió sin conocer la existencia de Ramona. "
- No, pos sí, sí. Estoy segurísima. El padrecito le dijo a tu amá que eres tan hija suya como de Felipe aunque no fueras hija del general - Ramona queda verdaderamente impactada.
- Si el general Moreno no es mi padre, ¿ entonces quién podrá ser ?
- Pos eso sí, ¿ quién sabe ? De eso sí yo no oí nada.
- Me tendré que ir con esta duda - golpean a la puerta - ¿ Quién ?
- Felipe - le dice desde afuera.
- Ábrele Margarita.En tanto Ramona.
- Tanta precipitación me tenía con el Jesús en la boca. Creí que este día no llegaría nunca.
- Yo, la mera verdad. Estoy requete " acuitada". La niña se va a ir y ya no la vamos a mirar.
- También yo la voy a extrañar. Tengo que admitir que en el corto tiempo en que pasó aquí, Ramona logró conquistar mi afecto - se sonríe - No cabe duda que heredó la fascinación de su padre. A mí también me apena que se vaya lejos pero me consuelo pensando que es lo mejor para ella y para Felipe .
- Pos si él la quiere tanto, en una de esas hubiera sido bueno decirle la verdad. Total, se habrían casado y se habrían quedado a vivir aquí juntos.
- No habría tenido caso. Ramona se sentía atraída por el indio no por Felipe. Entiende. Esta boda es para mí una liberación. ¡ Por fin me voy a librar de esta carga ! Termina mi cruz. La cruz que Angus me heredó y que me causó tantos dolores. Al fin podré dormir. Casada con Fernando, Ramona será harina de otro costal. Cumplí mi misión aunque eso me haya costado empeñarle mi alma la diablo
- ¿ Qué cosa dice señora ? - le pregunta Marta asustada haciéndose la señal de la cruz.
- Lo que oíste. El fuego del infierno me espera por toda la eternidad . - se escuchan las campanas.Ramona está llegando a la capilla del brazo de Felipe . Caminan por el pasillo observando las caras de los invitados. Fernando la espera exultante en el altar. Ella llega, ambos se arrodillan. Él la mira con una amplia sonrisa, ella no puede ocultar su tristeza. En la aldea yahí. Casa de Matea.
- A ti no te puedo esconder lo que siento. Creo que hoy es el peor día de mi vida. No sólo me voy a ir de aquí sino que me voy a casar con alguien a quien no amo. Y encima me voy con el dolor de la traición. No puedo evitarlo. Pienso en Alejandro y paso del amor al odio a cada instante. Además, me voy desasosegada y llena de dudas.
- ¿ Qué dudas ?
- Felipe, ¿ tú te acuerdas de nuestro padre ?
- No. La verdad no. Yo era muy pequeño cuando él murió. ¿ Por qué lo preguntas ahora ?
- Por nada en particular. Es que estoy muy sensible y debe ser por eso que se me vienen recuerdos de cuando era niña ( vuelven a pasar la escena de cuando ella era niña y escuchó : " Pobre niña Ramona, perdió a su madre y a su padre el mismo día )
- Ramona. Ramona . ¿ En qué te quedaste pensando ? - pregunta Felipe al verla lejana.
- En nada.
- Olvídate de todo. Ya verás que tu vida no va a ser tan terrible - intenta animarla - Afortunadamente, al menos al principio, vivirás en Spurtown. No está tan lejos y podré ir a visitarte con frecuencia.
- ¿ De veras lo harás ? - se alegra ella.
- ¡ Por supuesto ! Y si llegas a vivir en Méjico también iré a verte. Siempre voy a estar pendiente de ti - la abraza muy fuerte - Siempre te querré más que a nadie en el mundo.
- Yo también te quiero mucho - le dice con lágrimas en los ojos.El padre Sarriá está casando a Ramona y a Fernando.
- Yo hice lo que pude. Traté de separarlo de esa lechuza blanca. Un peón de la hacienda vino hasta acá a preguntar por Alejandro Seguramente lo mandó para averiguar qué le había sucedido.
- ¿ Y qué le dijo ? - le pregunta Manuela
- Le mentí. Le dije que Alejandro estaba bien y que se iba a casar contigo. Pensé que con eso sería suficiente para separarlos .
- Pues ya ve que no fue así. Alejandro fue a buscarla y yo ya lo perdí para siempre.
- Para siempre no. Tendrá que regresar. Él es el jefe yahí y Alejandro tiene palabra y honor. Volverá.
- Pero volverá con ella.
- Si eso llegara a ocurrir todavía podemos hacer algo. Mientras Alejandro esté vivo no todo está perdido. Lo único irremediable es la muerte.
- El santo sacramento del matrimonio conlleva muchas obligaciones. Nuestra religión nos ilumina con grandes pensamientos al respecto. Los esposos deben honrarse mutuamente. La mujer debe celar su cuerpo y no demostrar demasiada complacencia con los placeres. El hombre deberá llevar el sustento y defender la honra de su mujer e hijos.Alejandro está llegando al galope tendido a la hacienda.
- Tú, Fernando Guadalupe Coronado de Icaza, aceptas por esposa a Ramona Moreno Gonzaga.
- Sí, padre. Acepto.
- Y tú Ramona Moreno Gonzaga aceptas por esposo a Fernando Guadalupe Coronado de Icaza.Ramona se queda callada. Todos se empiezan a alarmar porque no responde. Fernando la mira preocupado.
Alejandro está trasponiendo la guardia apostada en la entrada. Azuza aún más el caballo y a pesar de que los guardias disparan logra llegar a la puerta de la capilla. En el interior la gente se alarma por los disparos.
- ¡ Ramona ! - le grita desde la puerta. Ella se da vuelta. Todos lo hacen. Doña Ramona se que da sorprendida al ver quién es.
- ¿ Alejandro ? - pronuncia Ramona con placer.
- ¡ He venido por ti Ramona ! - le grita Alejandro señalándola con el dedo - Vámonos - doña Ramona ve pasar a su hija corriendo hacia la puerta, quiere detenerla pero cae desvanecida junto a Perpetua y Beatriz que la auxilian. Ramona corre por el pasillo ante la mirada atónita de todos, tira su ramo y tendiendo su mano a Alejandro sube de un salto tras él. Felipe sale tras ellos.
- Llegaste Alejandro - le dice ella aliviada.
- No pude llegar antes. Luego te explico - azuza el caballo para salir de allí pero encuentra el camino cerrado por varios hombres que les apuntan .
- ¡ No disparen ! - grita Felipe llegando a tiempo - Es una orden. Bajen sus armas . - los hombres le obedecen. Llegan corriendo Marcos y Juan.
- Adiós Felipe. Ojalá nos veamos algún día - le dice Ramona.
- Suerte - le dice él sonriéndole. Fernando ya ha llegado junto a él.
- ¿ Qué estás haciendo ? - le recrimina - Todavía lo podemos detener - corre, toma una de las armas de los guardias y dispara . Felipe se la quita antes que pueda volver a intentarlo. Ellos ya se están alejando a salvo .
- ¡ Qué no te das cuenta que pones en riesgo la vida de Ramona !
- No podemos dejarlos ir. Ordena que los detengan - le grita desaforado.
- Juan. Corre a avisarle a los guardias que los dejen salir.
- ¡ Marcos ! - grita Juan y ambos salen a cumplir la orden.
- ¡ Estás loco ! - le grita Fernando .
- Pero por Dios, ¿ qué burla es esta ? - pregunta Analupe horrorizada.
- ¿ Era el indio Alejandro ? - pregunta Perpetua a su sobrina.
- Sí, tía. Se fue con él .
- ¿ Cómo lo permites ? - le acusa Analupe a Felipe.
- Déjenme en paz - pide él yéndose. Ruy se acerca a su hijo.
- ¿ Qué ocurrió hijo ?
- Ramona se fugó con el indio papá. ¡ Y Felipe lo permitió !Dentro de la capilla doña Ramona recupera el conocimiento .
- ¿ Dónde está Ramona ? - le pregunta a Marta que está con ella - ¿ Dónde está ? - se levanta agitada. Ve venir a Ruy hacia ella - ¿ Qué pasó Ruy ?
- Con que el indio estaba muerto . Está vivo y se llevó a tu hija. ¡ Nos engañaste ! - le grita indignado.
- Ayúdame Marta . Que Juan, que Marcos, que todos los sigan. Aún los podemos detener.
- ¡ Dios los proteja ! - dice el padre Sarriá.Fuera la gente está alborotada. Fernando se ha quedado mirando el lugar por donde se fueron.
Alejandro y Ramona vienen cabalgando por el campo buscando salir de la hacienda.
- Fernando ¿ qué haces aquí ? Ve tras ellos - le ordena doña Ramona saliendo de la capilla.
- Es demasiado tarde señora. Su hijo los ayudó a escapar. Por eso es imposible darles alcance.
- ¿ Felipe ? ¿ Dónde está ?
- Fue a la casa - le dice Beatriz.
- ¿ Y Juan ? ¿ Y Marcos ? ¿ Dónde demonios se metieron ?
- Por orden de su hijo fueron a detener a los guardias - le dice César.
- ¡ No puede ser ! ¡¡ No puede ser !! - se altera aún más.
- Vamos a la casa Ramona. Vamos - le dice Perpetua.
- Sí, señora. Vamos - apoya Beatriz. Y se la llevan de allí.
- No se la robó - dice Analupe - Ella quiso irse con él .
- Analupe. Papá . Vámonos - se retira seguido por ellos.Doña Ramona está golpeando a la puerta del cuarto de Felipe. Marta la observa asustada al verla así.
- Por ahí están apostados los guardias - dice Alejandro - Sigamos por el sendero del llanto.Analupe entra a la sala donde están su hermano, padre, don César y el padre.
- Ábreme. ¡ Felipe ! - éste dentro se pasea de un lado al otro - Abre por Dios ¡ Abre ! - Felipe se decide y lo hace - Tráeme las sales Marta - le ordena cerrando la puerta - ¡ Nunca, nunca te voy a perdonar lo que acabas de hacer ! ¡ Nunca, lo oyes !
- ¡ Madre ! - intenta justificarse.
- No te me acerques. Lo que hiciste es imperdonable. Nos espera la deshonra, el escándalo, la murmuración. De ella podía esperar cualquier cosa pero de ti. De ti no, Felipe. Has traicionado tus principios, tus apellidos - se toma el pecho - No eres digno de ser hijo mío - se sienta tomándose la cabeza -
- Nada hubiera podido detener a Ramona, madre. Ni nuestros apellidos no yo ni nadie. El amor que le tiene a Alejandro es más fuerte que ella misma.
- ¡ Es una bastarda ! - dice entre dientes golpeando el piso con su bastón - Nunca debí haber permitido que regresara.
- ¡ Le prohibo que se exprese así de ella ! - se indigna él.
- Es una intrusa que vino a devastar la paz de esta casa. Te trastornó a ti, a todos. Jamás debía aceptarla. Ni siquiera por el juramento que hice.
- ¿ De qué juramento habla madre ?
- De que ella es . . . - en ese momento se abre la puerta y entra Marta.
- Señora, aquí están las sales.
- Retírate Marta - le dice tomando el frasco y oliendo su contenido.
- Está muy pálida. No le vaya a dar un sofoco. Cálmese señora. Cálmese .
- Sí, madre - coincide Felipe.
- Cállate.- lo detiene su madre - Y tú Marta ya oíste, retírate - se acerca a la puerta - ¿ Con qué cara voy a salir allá fuera a justificarme con los Coronado ? ¿ Con los invitados ?
- Yo hablaré con ellos.
- ¿ Tú ? Tú ya no eres el amo de esta casa. ¿ Quién podrá respetarte después de lo que hiciste ?
- Me respeto yo mismo y eso me basta. Hice lo que creí correcto. No tengo nada que reprocharme. La deshonra, la vergüenza me tienen sin cuidado. Lo único importante es la felicidad de mi hermana - doña Ramona le da una cachetada.
- ¡ Ella no es tu hermana ! - ambos se miran agresivos. Doña Ramona se tapa la boca - Desde el día de hoy dejó de serlo. Para mí Ramona ha muerto - sale de la habitación.Doña Ramona está en su cuarto acompañada por Marta.
- Toda la gente quiere hablar con nosotros - Fernando se apresura a ir hasta la puerta.
- Desgraciados - golpea el marco de la puerta de la rabia - Quieren carroña pero no les voy a dar el gusto .
- Analupe. Sal y diles que no queremos hablar con nadie - le indica su padre.
- La humillación que acabamos de sufrir es una infamia - dice Fernando - ¡¡ Sí, señora !! ¡¡ Una infamia !! Y nosotros caímos como blancas palomitas.
- Yo creo que ante todo habría que serenar los ánimos - dice el padre Sarriá.
- ¿ Usted vive en la misión yahí, no es cierto ? - le pregunta violento.
- Sí, así es.
- Entonces, discúlpeme pero no le permito que opine. En estos momentos no puedo tolerar a nadie que esté de acuerdo con los yahís.
- Vamos. El padre Sarriá no tiene la culpa de nada - interviene César.
- Perdónelo padre pero es que mi hijo está muy alterado, - se disculpa Ruy - Le ruego que nos deje solos.
- Como usted guste - acepta el padre y sale.
- Creo que yo también los dejo - dice César - Ustedes necesitan hablar.
- ¡ La odio papá ! ¡ La odio ! ¿ Cómo puedo hacerme esto ? Pero más coraje me da con la señora. Nos dijo que había mandado a matar al indio . ¡ Maldita la hora en que negociamos este matrimonio !
- Estoy seguro que doña Ramona no mintió. Algo debe haber sucedido. En todo caso el verdadero responsable de esta fuga es Felipe. Estuvo en su mano detenerlos y no lo hizo.
- ¡ Es obvio que Felipe estuvo de acuerdo con ella ! Pero la señora también pudo habernos engatusado. Todo con tal de salvar la honra de su familia.
- Conociéndola lo dudo. Lo triste de la situación es que ya nada se puede hacer .
- Vámonos papá. Vámonos de aquí inmediatamente. No quiero ver la sonrisa beatífica de los invitados mirándome compasivamente.En el cuarto de Beatriz.
- El que las va a pagar es el Norteño. Lámalo. Quiero verlo ahora mismo.
- El Norteño anda desaparecido.
- ¿ Desaparecido ?
- Sí. Nadie lo encuentra.
- Entiendo por qué. Ha de tener miedo. El muy infeliz me mintió. Me dijo que había matado a Alejandro .
- ¿ Cómo dice ? - se espanta Marta.
- Lo que oíste. Yo misma se lo ordené. Es un cobarde. Pero te juro que si vuelve a poner un pie en esta casa lo mato. Como que me llamo Ramona Gonzaga que lo hago .El padre Sarriá está con Felipe.
- ¿ Pero tú lo sabías ? - le pregunta su tía.
- Sí, ti. No te lo voy a negar. Ahora te lo puedo decir. Felipe me lo contó hace poco. Me confió que Ramona se había enamorado con locura de Alejandro.
- ¡ Ah ! Jesús, María y José. Lo digo y lo vuelvo a repetir. Se murió Cervantes y se acabó el tiempo de antes.
- No es momento para bromas, tía. La familia Moreno nos necesita más que nunca. Felipe debe estar desolado.
- Él es cómplice de su hermana. Ayudó a que se escaparan.
- Compréndelo. Si hubiera permitido que dispararan hubieran podido herir a Ramona, tía.
- Tonterías. Esa muchacha merecía un escarmiento. Aunque viéndolo bien, el castigo ya lo recibió al irse a vivir como fiera del monte. Pero no creo que vaya a aguantar. Pronto regresará implorando perdón.
- Estoy segura de que no lo hará. Ramona ya no volverá a esta casa.Alejandro y Ramona se han detenido a descansar. Están abrazados.
- Cuando fue el peón a notificarme que tu hermana se casaría decidí venir inmediatamente. Yo estaba enterado de los amores entre ella y Alejandro - Felipe lo mira sorprendido - Y eso me tenía muy mortificado. Ese romance era una idea descabellada.
- Usted piensa como mi madre. Ella los descubrió y por eso precipitó esta boda. En cambio yo, me convencí con el tiempo que lo que había entre Ramona y Alejandro no era una pasión pasajera sino un amor verdadero. Por eso los ayudé.
- Lo que me preocupa ahora es que se irán a vivir a la aldea. Sé que esa tribu está en peligro. Le comenté a tu madre la cantidad de calamidades que han ocurrido allá.
- Ella no me dijo nada.
- No quería entristecer la celebración.
- ¿ Y qué fue lo que pasó en el pueblo yahí ?
- Colgaron a Pepe, a uno de los muchachos.
- ¿ A Pepe ? Pero si se iba a casar. Yo mismo le regalé una pepita de oro .
- Precisamente esa pepita fue lo que desencadenó el terror. Pepe se fue con ese oro a Spurtown, a comprar un caballo. La pepita despertó la codicia de los americanos. Ellos llegaron hasta el pueblo siguiendo al muchacho y ahí lo colgaron frente a todos.
- No lo puedo creer.
- Así es hijo. Y falta uno. Alejandro apareció y asesinó con una flecha certera a uno de los americanos. Luego huyó al monte. Se fue sin saber que los gringos se llevaron preso a su padre. A don Pablo de Asís.
- ¿ Y qué pasó ?
- No sé más hijo, porque me reclamaban en Rosarito, por una epidemia de viruela. Luego vine para acá.
- ¡Dios Mío ! Mi hermana corre peligro en la aldea.Felipe sigue conversando con el padre.
- Creí que nunca te volvería a ver - le dice ella.
- En cambio yo sabía que este día iba a llegar.
- Te estuve esperando aquella noche, ¿ te acuerdas ?
- Sí, sí me acuerdo. Pero sucedieron muchas desgracias.
- ¡ Estás sangrando ! - descubre ella de pronto.
- No es nada. Ningún dolor me puede hacer daño ahora - le toma el rostro entre las manos - Te amo. Te amo con toda mi alma.
- Y yo a ti - él la besa casi con desesperación.En Spurtown. El sheriff está en el salón junto a Nepo y Davis , en la parte superior del local.
- Ignoraba todo lo que me contó padre. Yo tuve informes muy diferentes. Una india de la tribu yahí le dijo a uno de mis peones que Alejandro estaba bien. Inclusive le mencionó que iba a casarse con su hija.
- Esa debe haber sido Matea.
- No sé su nombre, pero esa fue la razón por la que mi hermana decidió ir al altar con Fernando Coronado. Pensó que Alejandro la había traicionado.
- De todas formas Alejandro hizo muy mal en venir por Ramona. Y ella hizo muy mal en consentir irse con él. Supongo que tu mamá debe estar desolada por todo lo ocurrido, ¿ verdad ?
- Y furiosa padre. Se le desató un odio muy grande contra su propia hija. La llamó bastarda.
- Tienes que entender hijo que en los momentos de furor las personas dicen muchas cosas que no sienten. No se lo tomes a mal. Date cuenta que lo ocurrido es vergonzoso para ella. Imagínate, su hija huyó con un piel roja. Además, toma en cuenta la forma en que lo hicieron. Interrumpieron la santa misa y se escaparon delante de todos los invitados. Se hará un escándalo.
- A mí no me importa lo que diga la gente. Antes me preocupaba, pero ahora he cambiado de parecer. Creo que cada uno tiene derecho de elegir con quién quiere compartir su vida. Es el respeto mínimo que debe existir entre las personas.
- Hijo, esas ideas son muy modernas. No cabe duda que los americanos han empezado a influir en nuestro modo de vida. En la tradición mejicana los hijos siempre le han debido obediencia a sus padres.
- Con todo respeto padre, no comparto su punto de vista. Pero no quiero discutir el tema. Ahora lo único que me aflige es Ramona. Sólo Dios sabe a qué peligros se vaya a enfrentar en la aldea. Por favor, prométeme que cuando llegue al pueblo yahí velará por ella.
- Te lo prometo hijo. Tal como están las cosas ya no queda más remedio que apoyarlos.
- Nepo, ahorita mismo te me largas al pueblo yahí a ver qué pasó con el indio ese.
- ¿ Alejandro ?
- Queremos saber si ese desgraciado está vivo o muerto - le dice Davis.
- ¿ Qué no leíste ese letrero que está ahí afuera ? - dice Prescott apareciendo y tomando a Nepo .
- Pos no sé leer - dice él. Prescott lo levanta violento de la silla.
- Ahí dice claramente que no se admite gente como tú - y lo va a sacar
- Déjalo - lo detiene Green.
- Es un mejicano - dice sorprendido .
- Ya lo sé. Pero ya se pasó a nuestras filas - Prescott mira a Nepo poco convencido.
- Sólo porque usted lo dice sheriff- concede dejándolo.
- Sería bueno que Nepo saliera hoy mismo , ¿ no sheriff ? - dice Davis . Nepo intenta tomar la botella pero Green se la saca.
- ¿ Qué no oíste desgraciado ? Prepara tus cosas y tráenos novedades de la tribu . Ahora lárgate - Nepo se para
- Bueno, ¿ y qué ? ¿ No va a haber ningún adelanto ? - Green le tira un billete sobre la mesa.
- Gracias. Así sí dan ganas de trabajar. En cuanto sepa lago del piel roja me regreso a Spurtown.
- Ta esfúmate - le dice Davis.
- Ta voy, ya voy - dice Nepo y baja las escaleras. Cuando pasa junto a la barra lo detiene Billy.
- ¡ Ey ! ¿ Dónde vas con tanta prisa ? ¿ Qué encargo llevas ?
- ¿ Yo ?
- Sí, tú.
- Pues verá. Si me invita un traguito y nos vamos haciendo amigos pues a lo mejor se me suelta la lengua.Green y Davis observan desde arriba este intercambio muy preocupados. Doña Ramona está con Ruy.
Billy le da un trago a Nepo. Davis baja y se le enfrenta.
- No tengo palabras para darte una explicación que te deje satisfecho o que al menos mitigue la humillación que debes sentir. Sólo quiero que me creas una cosa. Yo mandé a matar a Alejandro. Pero el peón al que le encomendé esa misión me engañó. Me dijo que lo había echo. Sé que eso no es una excusa pero es la verdad. Yo nunca les mentí.
- Tú sabes de sobra la ilusión que tenía en esa boda. Siempre te he respetado y admirado. Pensé que nosotros nos merecíamos el mismo respeto. Ahora como están las cosas no me queda más que romper los lazos amistosos que nos unían. Lo lamento mucho.
- Te comprendo, incluso te agradezco que me hables con tanta fineza. Después de lo ocurrido no soy digno de ninguna cortesía. Perdóname Ruy - solloza - Y de ser posible convence a tu hijo de que olvide esta afrenta.
- Fernando está sumamente trastornado e indignado. Pasará mucho tiempo para que se recupere. Seremos el hazmerreír de todos nuestros amigos y las burlas no son difíciles de sobrellevar.
- Lo comprendo Ruy. Perdóname.
- Me estremece verte llorar. Pero esta vez no puedo estar de tu lado. Mi familia me lo reprocharía.
- Quizás me tratarías mejor si supieras que Ramona no es . . . - se detiene a tiempo.
- ¿ No es qué ?
- No es como yo hubiera querido. Me falló. Nunca la perdonaré.
- Si me permites quisiéramos retirarnos. De ser posible ahora mismo.
- Cuenta con lo que necesites.
- Gracias Ramona. Esperemos que el tiempo nos ayuda a zanjas estas diferencias. Por mi parte yo no te guardo ningún rencor. Tú eres tan inocente como nosotros de esta situación - se retira dejándola muy angustiada.Margarita entra enojada a la cocina.
- ¿ Qué pasó mejicano ? ¿ No que ibas a apurarte ?
- Ya me iba pero el señor me invitó un trago. ¿ Verdad amigo ?
- Lárgate de una vez por todas - le dice Davis dándole un empujón que lo tira al piso.
- El mejicano está en lo cierto - dice Billy - Yo le ofrecí una copa.
- No te metas en lo que no te importa, mano.
- ¿ Quién te dice que no me incumbe ? Prescott, sírveme otro wisky - y saca su pistola antes de que pueda hacerlo Davis. De pronto le apuntan a la cabeza desde atrás.
- Guarda tu arma Billy - le dice el sheriff - Y tú Nepo andando. Vete de aquí. No ves que el dueño no quiere mejicanos en el salón - Nepo se va. Billy se da vuelta enfrentando a Green que no deja de apuntarle - Si quieres seguir en este pueblo Billy, te aconsejo que no interfieras con los asuntos de la ley.
- Y de una vez te advierto que no admitiré ni mejicanos ni pieles rojas aquí - le dice Prescott - Y ni siquiera ninguno que se auto nombre amigo de ellos.
- Aquí tenemos un renegado - dice la rubia del salón - Billy, el elegante corteja a una mejicana.
- ¿ Y eso qué tiene de malo ?- pregunta Doris.
- Todo. América para los americanos.
- Ellos también son americanos. Ignorante.
- ¿ Cómo me dijiste ?
- Ignorante. América abarca desde Alaska hasta la Patagonia. ¿ O qué ? ¿ No fuiste a la escuela ? - todos se ríen. La rubia se lanza sobre Doris tomándola del pelo. Billy y Green las separan .
- Déjame ya. Le voy a partir la cara. ¿ No escuchaste que me insultaba ?
- Desde cuando es un insulto decir la verdad. Sólo te estaba dando clases de geografía.
- ¡ Basta ! O tendré que llevarlas a la comisaría a las dos.
- Déjalos Doris. Déjalos con su ignorancia - dice Billy tomando su sombrero - En Sacramento puedes conseguir un mapa - salen ambos de allí.
- Deberían apresarlos - dice la rubia.
- No tenemos de qué acusarlos - dice Davis.
- De antipatriotas.
- Que te calles o a la que voy a encerrar es a ti - le dice Green.En la sala ya están todas las maletas de los Coronado .
- Échanos la mano Margarita - le pide su madre - Hay muchos invitados que se quedaron y hay que darles de comer. Ayúdanos a llevar comida al salón.
- ¡ Qué puntadas de verdad esta gente ! Quedarse aquí a comer después de lo que pasó. Deberían irse a sus casas ¿ qué no ? No si nomás se quedaron a puro chisme.
- No, no es por eso. Es que traen hambre . Son gente que vienen de lejos y no vamos a permitir que se vayan con la panza vacía. ¡ Ándale, " acomídate " !
- Pues a mí sí me dio harto gusto lo que pasó. Ramona andaba bien triste, con la cobija arrastrando, pensando que Alejandro la había olvidado. Ya hasta rabia le traía al pobre. ¡ Y ya ve ! ¡ Llegó ! Sí la quiere amá . ¡ Hay qué bueno que se fueron !
- Cállate. Lo que pasó no es para tomarse a guasa. Es pa' dar grima. La señora está que se muere de los sofocos y los Coronado andan echando espuma por la boca. Como quiera que sea Alejandro hizo una barbaridad al venir por la niña. ¿ Se irán a casar o no ? Mmm, ¡ ve tú a saber ! A mí me preocupa mi niña. Ella no es una " guarachuda " acostumbrada al petate sino una señorita. Con apelativos rete importantes .
- ¡ Ay, amá ! ¿ Para qué se hace guaje ? Si Ramona no es hija del general Moreno. Yo mismo se lo dije a ella tantito antes de que saliera a la capilla.
- Pero, ¿ cómo te animaste a hacer eso ? ¡ Te lo prohibí ! Ves la tempestad que nos trincas. ¿ No ves que nos puede costar el trabajo hasta peor cosa ?
- ¡ Ay, amá ! Pero nadie lo va a saber si ya se fue Ramona y no va a regresar.
- Mira. En esta vida todo se sabe y tarde que temprano nos va a caer el " chahuiscle". Ten harto cuidado Mago. De veras. Te lo digo en serio. Lo que dijiste es algo que nos puede traer una desgracia muy grande. Si esto llega a oídos de la señora no va a tener compasión de nosotros.
- ¡ Ah ! - se asombra Margarita - ¡ Ay, diosito ! ¿ Entonces sí era cierto amá ?
- Sí Mago - se para mirar si hay alguien por el lugar - Y si nos quieres a tu apá y a mí no lo vuelvas a repetir. Que nunca lo vaya a saber el amo Felipe y cuanti menos la patrona.
- Ta' güeno. ¿ Oiga má, y entonces de quién es hija ?
- No, eso nunca te lo voy a decir. Pa' Dios Padre y todo el mundo ella es hija del general y la señora Moreno ¿ Entendiste ? - Mago asiente con la cabeza.Alejandro está sentado, junto a él Ramona lo toma de la cabeza y lo besa.
- Caballeros. Analupe. Lamento las circunstancias en la que nos despedimos - les dice Perpetua.
- Hasta luego, señora - la corta Fernando dándole la mano - Fue un placer haberla conocido.
- Hasta la vista, Perpetua - le dice Ruy.
- Adiós , señora - le da un beso Analupe.
- Adiós don Ruy - dice Beatriz acercándose y recibiendo un beso. Se acerca a Fernando - Felipe me pidió que te entregara esto - le entrega el chal y el estuche con el collar - Que lo disculparas.
- ¡Por mí que se vaya al infierno ! - le dice tomando las cosas - No quiero oír mencionar su nombre. Discúlpame Beatriz. Dispénsenme todos. Con su permiso - toma una maleta y sale con Polita .
- A pesar de las circunstancias, me encantaría que no se truncara la amistad entre nosotros.
- Por supuesto que no don César - le dice Ruy - Entiendo perfectamente que lo acontecido no tiene nada que ver con ustedes.
- Pero pronto van a emparentar con esta familia - dice Analupe - Ojalá que a ti no te la hagan Beatriz. Yo que tú tomaría como advertencia esta experiencia. No vaya a ser que Felipe también tenga un secreto.
- ¡ Analupe ! - la detiene su padre .
- Sólo digo lo que pienso. Los Moreno no merecen la confianza de nadie. Son sepulcros blanqueados. Parecen buenas personas pero son unos perversos ¡ Vaya a saber qué más ocultan ! - se retira.
- Espero que comprendan que esto ha sido muy penoso también para ella - César acompaña a Ruy afuera. Perpetua y Beatriz quedan allí pensativas.
- Vamos a casarnos - le dice segura.
- Sí. En cuanto llegue el padre Sarriá a la aldea . . . nos vamos a casar. Yo seré tu esposo . . . y tú mi mujer para siempre - Se besan con pasión .
Sandra S. Vallejos