Flash, 19 de enero de 1999.

"NO SOY UNA ESTRELLA"
NATALIA OREIRO se presento en el programa Yo amo a la tv. Ataviada con un vestido de tela liviana color beige claro, sin mangas. con escote algo pronunciado y ruedo irregular; un collar con varias cuentas color plata terminadas en rojo; sandalias que mostraban los pies al descubierto y la originalidad de un tatuaje en el tobillo derecho. la actriz uruguaya que ganó el centro de la pantalla en el ex canal de la palomita, hoy Azul Televisión, se proclamó antiestrella. Ni palabra dijo sobre cuestiones del corazón. Tal vez, porque se trata de un deseo cumplido. Ni palabra sobre su ex pareja, el galán Pablo Echarri, con quien - según dijeron- se habría encontrado en las ardientes arenas de las playas de Brasil.
'Reconozco que es bastante asqueroso eso del moco que mostré en el personaje de Cholito en Muñeca brava, pero fue de verdad. Me resfrié cuando empecé
la telenovela y lo incorporé en al personaje. Lo hice a propósito", reconoció ante una broma que le hizo Andrés Percivale, que tuvo a su cargo la tarea de entrevistar a la antiestrella. Si bien no hubo lugar para los temas del corazón, lo hubo para hablar de frustraciones. Pregunta y respuesta viene, llegó el momento de hablar de la suspensión de la tira 'Casablanca", de la cual se llegaron a grabar 20 capítulos..
Trabajé mucho, y el programa no salió... No hubo culpables. Las cosas sucedieron así. Todo se debió a la ausencia de Rodolfo (Rodolfo Ledo, el autor). Rodolfo se enfermó, trataron de reemplazarlo, pero no hubo acuerdo. ¿Mi papel...? Era el de una chica del interior, más exactamente de Tucumán. Hasta el tonito provinciano tuve que practicar. Toda esta cuestión me puso triste, pero me sirvió para asimilar lo que les pasa a los actores que están sin trabajo... Bueno, en mi caso estaba contratada; pero tampoco es bueno cobrar por algo que finalmente no sale al aire".
Natalia Oreiro no lo dijo – lo dijo a medias - pero tanto ella como el resto de los actores - incluido Leonardo Sbaraglia - cobraron por lo que laboraron. Otro dato: el contrato estipulaba el protagónico de otra telenovela,. es decir, "Muñeca brava", un éxito rotundo que alcanza los 23 puntos de rating.

"NO HEREDO A ANDREA"
Cuando llegó el turno de hablar de sus compañeros de elenco, Natalia Oreiro ni palabra dijo de los jóvenes galanes con los que comparte la tira. Prefirió, en cambio, expedirse sobre Lidia Lamaison, obviamente en términos elogiosos: "Me encantaría que me diera lecciones de actuación. Tengo una onda increíble con ella. Hago todo lo posible por estar a su altura".
Hubo lugar para casi todo. "No me siento heredera de Andrea Del Boca", disparó sin concesiones. Se sabe, las comparaciones son odiosas:
"La respeto, pero que se diga que estoy trabajando con libretos de su autor y con su productor no estoy de acuerdo... Enrique Torres no es libretista exclusivo de Andrea; además, Raúl Lecouna hizo muchas producciones sin Andrea... Esto me recuerda cuando decían que Valeria Mazza era la heredera de Claudia Schiffer. Las comparaciones las hace el periodismo, obviamente, y siempre son odiosas".
Sin que mediara pregunta, Natalia Oreiro se ocupó de manifestar su desagrado en relación con su supuesto parecido a Thalía. "Me desagrada esa comparación. Los que gustan de Thalía, seguramente, preferirán verla y oírla cantar a ella, y no a mí", soltó de buenas a primeras. Al decir de los hechos, la chica no se calla nada ni deja de gritar su enojo cuando alguien dijo que en "Muñeca brava" jugaba el rol de una "bailantera".

"CANTO PORQUE ME GUSTA"
"El canal no quería que me dedicara a cantar. Mi productora es MG. En ningún momento me vieron como sustituta de Thalía. Me presenté en 'La movida', que es del mismo canal donde trabajo, porque MG tiene un marketing de producción y fueron ellos quienes se pusieron de acuerdo con la producción del show. ¿Interés...? El canto y la actuación. Sí, las dos cosas, y ambas quiero hacerlas bien", abundó Natalia Oreiro.
La estocada llegó cuando los integrantes del panel la interrogaron sobre su rechazo a protagonizar "Milady", en el verano del '98, protagónico finalmente cubierto por Florencia Raggi. La respuesta fue escueta y no dejó lugar para la repregunta: "No pude porque estaba terminando 'Ricos y famosos'. Otra vez me quieren hacer competir". Punto y aparte.
¿Natalia Oreiro estrella? La chica dice que nada más alejado de la realidad. "Las estrellas están en el cielo. No peco de humilde, sé que soy reconocida, que soy popular, pero no soy una estrella. Tampoco pretendo serlo. Mi carrera se la debo a Mario ltovcon (gerente de canal 9 hasta que la emisora cambio de dueños).
Sí, es difícil mantenerse serena ante el avance de la popularidad", reconoció la antiestrella, como gustó definirse.
Cuando alguien intentó por enésima vez desviar el diálogo hacia los temas del corazón. Natalia Oreiro fue contundente: El amor no ingresa en el rating. La gente que me quiere es mi apoyo, como mi papá, que hace poco cumplió 50 años. Es a mis padres a quienes les debo lo que soy. Cuando empecé me quería parecer a Verónica Castro. Fue antes y después de 'Rosa salvaje'. Su papel en esa tira tiene mucha relación con Cholito. Siempre me pareció una actriz carismática, con un toque de barrio.

"ME DISCRIMINARON"
"¿Discriminación...? Sí, me di cuenta lo que era un día, durante la grabación de "Muñeca brava". estaba vestida como Cholito y entré en un negocio a preguntar por el precio de una planta. Ni me respondieron, apenas me miraron", sostuvo casi de improviso la actriz que no quiere ser estrella, pero que no duda en afirmar que le gustaría probar en el teatro de revista. "Estaría bueno, puede ser...", dejó flotando en el aire.
Una y otra vez la entrevista volvió sobre la cuestión del estrellato. "Es que no me considero una estrella - repitió una vez más Natalia Oreiro. No creo en las estrellas; es más, no tengo hábitos de estrella. Ni siquiera uso celular y tarjetas de crédito. Cuando me levanto por la mañana y me miro en el espejo, solamente me miro".
Sobre el final del programa del pasado viernes hubo tiempo para los invitados. Marilina Ross fue de la partida y se deshizo en elogios hacia Natalia Oreiro. También quedó tiempo para la anécdota. "Un día se presentó en mi casa y me pidió consejo para hacer el papel que está haciendo en 'Muñeca brava'. Le dije que lo hiciera como quien hace de 'perrito mojado', una técnica actoral del dramaturgo Stanislavsky, que me enseñó Lautaro Marúa para la película 'La Raulito'. Una cosa más, sobre esta cuestión de las estrellas... Las estrellas, en general, no actúan. Natalia se propone ser una actriz, y a fe que lo está consiguiendo", remató una Marilina Ross sonriente y de buen humor.
Se había terminado el tiempo... "Muñeca brava" y "La Raulito" se fundieron en un abrazo.


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