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| AL FIN, LOS PROTAGONISTAS DE MUÑECA BRAVA SELLARON SU AMOR | ||||||||||||||||||||||
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La primera vez podrá tardar, pero llega
Natalia Oreiro (Milagros) y Facundo Arana (Ivo) terminaron ayer lo que habían iniciado el viernes. SILVINA DEMARE |
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La cosa arrancó el viernes, cuando él supo que ella estaba enamorada de él y fue a buscarla. Bastó un "te amo" mutuo para la entrega. Ivo le sacó la gorrita, mientras ella se quitaba la remera, mostrando su espalda. Unos besos en la boca y fin de la escena. Hubo que esperar el fin de semana (astucia del guionista Enrique Torres) para encontrarlos en la cama, desnudos. Así fue como continuó, ayer, la "primera vez" de los protagonistas. Sin jadeos ni muestras de pasión desenfrenada, ya que primaron las caricias tiernas. La pareja estaba recostada: él dormido (después del acto sexual) mientras ella (sólo se le veían las piernas y parte del espalda) le cantaba al oído Me muero de amor si no estás (tema del disco de Oreiro). En la primera media hora hubo pequeños flashes: ella arriba de él (tapadita con la sábana blanca); él arriba de ella con el torso descubierto. Lo más osado fue un plano de ellos, enfrentados y en sombras, donde se dibujaba la lola de Oreiro. "Sos lo más maravilloso que me pasó en la vida", dijo Ivo. "Fue la noche más maravillosa", retrucó ella. En el cuarto bloque, el día encontró vestidos a Cholito y a Ivo. Entonces, él aclaró (¿tal vez por si algún televidente no se había dado cuenta?): "¿Sabés que de tanto soñarte y desearte, no puedo creer haber hecho el amor? ¿Qué sentiste?", preguntó. "Miedo... a que se terminara la noche", dijo ella. La noche había terminado, y ellos arropados hasta con camperas! (cuántos se habrán quedado con ganas de más) siguieron charlando: "Sos mío y te amo", disparó la chica, apoyada en una de las paredes. Preocupados por el qué dirán se pusieron de acuerdo -después de que él sugiriera patear el tablero y contar a todos que se iban a casar- en no decir nada. El diálogo siguió (extrañamente, tenían fuerzas para caminar) por los alrededores de la casa. En el jardín, Cholito reflexionó: "¿Sabés que yo pensé que la felicidad era un sueño?... No pensé que me iba a tocar". "¿Y ahora, qué pensás?", preguntó él. "Ahora no pienso porque soy feliz", respondió. Recordaron cuando se conocieron y él la confundió con un hombre. "¿Viste? -dijo ella-. Un pibe las pelotas". Y ayer quedó clarísimo.
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