Super Tv Guía, 27 de junio al 4 de julio de 1999.
VolverFLOR DE GALÁN
El protagonista de Huracán confiesa que adora a las mujeres.
Cada tarde, Eduardo Palomo enamora a sus seguidoras argentinas desde la pantalla de Telefe. Cuando una telenovela suya (Corazón salvaje, Huracán) se emite en nuestro país, el mexicano cosecha suspiros con su seductora sonrisa y su mirada penetrante. Con el tiempo, Carina Ricco, su esposa, se ha convertido en una de las mujeres más envidiadas del planeta. Y no es para menos: las fans de Eduardo se multiplican en aquellos Países en donde sus telenavelas hacen furor. En Italia y en España se lo conoce como "el latino más ardiente".
-¿Qué otras cosas, además de actuar, te apasionan?
-Todo lo relacionado con el arte: pintura, cine, teatro... Me encantaría dirigir.
-¿Cuál fue tu mayor decepción?
-La separación de mis padres.
-¿Tenés a quién contarle tus secretos?
-Claro, a mi mujer. Carina sabe todo de mi. Es maravilloso confiar en ella y compartirlo todo. Es mi confidente, mi cómplice, mi amante. La amo y la respeto.
-¿Puede una pareja compartir absolutamente todo?
-Si cada uno tiene su propio espacio, no hay problema. De esa manera podemos preservar nuestra identidad.
-¿Cómo sos en el amor?
-Muy pasional. Si me entrego, lo doy todo.
-¿Cuando se termina el amor?
-A ver... Cuando empiezan las mentiras. Ahí se destruye todo.
-¿Qué clase de dieta hacés para mantener tu fisico?
-Como sano En el desayuno, por ejemplo, elijo un plato de frutas o simplemente una manzana. ¡También hago gimnasia y salgo a correr por las mañanas
-¿De qué depende tu futuro?
-No creo en la suerte, ni en el destino ni en un ser absoluto que dirija tu existencia. Uno es Dios fragmentado, y sé que sólo regiré mi vida. Eso sí, siempre sin dañar a nadie.
-¿Qué son las mujures para vos?
-Lo mejor. Puedo asegurar que las adoro y me gustaria reencarnarme una mujer, porque parir tiene que ser muy hermoso. Si eso sucediera, me agradaria que no fuera en una época tan machista como ésta.
-¿Qué puede hacerte perder la cabeza?
-Cuando una mujer me dice: "Tócame"...
Edith Arias Sosa.