GIRASOLES PARA LUCÍA


EL VERDADERO FINAL DE GIRASOLES PARA LUCÍA
Mensaje colocado en el foro de Girasoles para Lucía por la autora de la novela: Elsa Echeverría.

Nuevamente un caluroso saludo para toda la gente bella que ha conformado día a día este singular y maravilloso foro. Como habrán notado no suelo ser una usuaria frecuente de internet, pero de vez en cuando me asomo a leer sus entretenidas y versátiles opiniones. Para todos los que me enviaron sus mensajes a mi anterior participación en este foro les doy mis más efusivas gracias, me hicieron muy feliz. Por fin Girasoles ha comenzado a ser transmitida en Venezuela y la novela ha arrancado con muy buen pie. Supe además que la novela ya terminó en Perú, en USA y en Puerto Rico. Precisamente a raíz de este hecho, y tras leer sus opiniones diversas sobre la etapa final de la novela, me veo en la necesidad de hacerles una importante aclaratoria como creadora de la novela. No se a ciencia cierta por qué razón los guiones originales de los últimos capítulos de GLP fueron modificados por la productora Iguana. Supongo que se deba a causas de fuerza mayor como problemas de tiempo y/o costos de producción. Pero en efecto, la novela original fue truncada, y las resoluciones de algunas tramas fueron modificadas en forma abrupta. Ustedes lo criticaron con merecida razón, en especial para el caso de Roberto y Lucía o de Gustavo y Vilma, por citarles algunos ejemplos. Mi intención no es la de desmeritar el esfuerzo que la productora haya podido realizar para buscar un final digno a la novela, pues creo que el producto final logró proyectar el tono creativo, juvenil y original de la misma, y satisfacer a la mayoría de ustedes. Ojalá que esos capítulos finales hayan logrado traducir la esencia de lo que originalmente quisimos presentarles en la versión original de la misma. Sin embargo, creo por sus comentarios que no quedó fehacientemente demostrado el arrepentimiento y la reivindicación de Lucía para con Roberto (y por ende con ustedes), así como la resolución de ciertos personajes como Gustavo y Vilma. Es imposible contarles la versión original de las tramas, pero les aseguro que no podría jamás volver a dormir tranquila sin comentarles al menos lo que quisimos dejar claro entre Roberto y Lucía en la versión original. Lucía aprende la importante lección de jerarquizar las cosas realmente importantes en la vida, sustituyendo su mitomanía y sus fantasías de grandeza por el afán de alcanzar otros grandes logros por esfuerzo y mérito propio, aún por imposibles que parezcan (ella siempre será una soñadora maníaca, ese es el problema psicológico comprobado de Lucía, pero ella aprendió a restituir sus prioridades, sin dejar de perseguir otras metas grandiosas). Además, tras su equivocación en la elección de su verdadero amor y de sufrir lentamente su desilusión, aprende a ver las cosas esenciales en la vida. Finalmente Dios y el destino le habían reservado aún la suerte de encontrar ese sentimiento intacto en el corazón de Roberto (Roberto vuelve de viaje a Lima para atender a Gustavo en su enfermedad, que vive casado con Vilma en la mansión. Roberto había renunciado a Lucía tras un chantaje del J y, para no perjudicarla, se iba a Los Angeles con Karina a realizar estudios de cinematografía y comenzar una nueva vida, tratando de olvidarse de Lucía, que comienza a vivir un via crucis con el J). Lucía y Roberto se reencuentran en la mansión Landaeta, Karina también vuelve con él y les toca convivir a todos bajo el mismo techo dando lugar a diversas situaciones de humor y tensión. Lucía y Roberto tratan infructuosamente de evitarse, pero pese a sus esfuerzos de simular que son felices con sus nuevas vidas, ellos sucumben ante la verdad de su gran amor que en vano trataron de esconderse ellos mismos. Así, prometen no separarse nunca más, y enfrentarse al mundo entero si es necesario para defender ese gran amor. Esta vez es Lucía la que pelea con todas sus fuerzas y contra todos los siniestros obstá****s finales que el J les inventa para defender, ahora sí en forma definitiva, su derecho a ser feliz con Roberto, incluso exponiéndose a perder de nuevo su libertad condicional y hasta poniendo en riesgo su propia vida. Tras una ardua persecución del J, Lucía le comprueba a Roberto y al J (y al público) que está dispuesta a todo por Roberto hasta que, tras un momento culminante de gran tensión, finalmente el J se rinde, desolado al comprobar que él jamás podrá llegar a sentir un amor tan noble como el de ellos dos. Roberto y Lucía, ya libres para disfrutar su amor, se comprometen, esta vez para siempre. Ojalá que en la versión libre que se hizo de GLP se haya podido demostrar la reivindicación de Lucía con Roberto, pues creo que él se lo merecía. De todas formas, para quienes no les gustó el final, les cuento que en el capítulo original, entre otros eventos, Roberto y Lucía se casan en una excéntrica, divertida e inusual ceremonia en la orilla de la playa, donde todos los invitados terminan llenos de arena o metidos a la fuerza en el agua con ropa y todo, incluso hasta el encopetado de Mister Gordon. Tras una elipsis de tres años, vemos a Lucía y Roberto felices en su hermosa casa con sus dos hijos y perro incorporado, ella ya ha conseguido el éxito como actriz en una producción cinematográfica dirigida por Roberto. Pero Lucía no sabe por qué aún no se siente satisfecha (siempre que ella alcanza una meta debe imponerse otra mayor para satisfacer ese afán de logros imposibles, ya bien se lo dijo el psicólogo). Pero ¿Y ahora qué?. Pues un día, en una barbacoa familiar y en medio de una conversación de política, un reto de Enzo sobre la capacidad intelectual de las mujeres cataliza en ella una idea: la posibilidad de que podría llegar a ser nada menos que presidente de la república. ¿Y por qué no?. Todos se ríen, pero ya Lucía se apresta a salir de la casa, totalmente dispuesta y ya obsesionada por emprender cuanto antes este nuevo reto, mientras que Roberto, niños, Trevis, pensión completa y hasta el perro, corren despavoridos tras ella para impedir que Lucía emprenda esta nueva y descabellada locura. ¿Logrará Lucía su cometido?. No lo dudo, pero esto sería tema de una nueva novela. Con esfuerzo y tenacidad podemos conseguir cualquier sueño que nos propongamos aunque éste parezca un imposible. Lucía nos lo demostró, así como también nos enseñó que la felicidad puede estar en el lugar menos esperado y que, para encontrarla, solo hace falta aprender a ver lo esencial en la vida. Muchas gracias por haber sido tan consecuentes con este sueño. Ojalá que podamos compartir otro foro juntos. Por último, un girasol para cada uno de ustedes…

Elsa Echeverría

PD: No podría terminar este mensaje sin darle un reconocimiento publico al formidable equipo que me acompañó día a día en la elaboración y escritura de esta novela. Ellos son: Rosa Clemente, Paúl Salazar y Doris Seguí. Un gran aplauso para ellos.

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