Gaviota:
Si usted me da un plazo de 7 meses, yo, con cuotas
de 10,000, yo le tengo pagado el televisor, ¿sí?
Sebastián: No por favor
Gaviota:
Sí, porque usted no me puede vender a mí ese televisor
como si fuera nuevo, tampoco era muy bueno que digamos.
Sebastián: Es que yo no pensaba cobrárselo.
Gaviota:
No, pero es que yo se lo digo porque a mí no me gusta
tener deudas pendientes con la gente. ¡Ahí es que
comienzan los golpes!, porque se lo sacan en cara
a uno.
Sebastián: (van llegando al lugar donde venden
el aguardiente) Bueno, y qué ¿nos tomamos un aguardientico?
Gaviota: Pero yo invito...
Sebastián: Bueno (llama
al mesero para ordenar) Dos aguardientes por favor.
Gaviota: (al mesero) Sencillos pero con cara de dobles.
(a Sebastián), dígame ¿dónde le mando la plata?
Sebastián:
No, no, no
Gaviota: Sí, porque es que después de que
se termine la cosecha aquí en la hacienda, yo me voy
para ir a coger arroz o me voy a Tolima a recoger
sorgo, ¿entiende?. Entonces después quien me va a
localizar, pero si usted cree que yo me la voy a volar
yo le firmo un vale.
Sebastián: Es que yo también
me voy: a Londres, el lunes a primera hora.
Gaviota:
¿A Londres?
Sebastián: Sí, yo vivo allá, yo nací aquí
pero fui criado allá.
Gaviota: ¡Ah Londres! (hace
una pausa) ¿Y dónde queda?
Sebastián: Londres queda
en Europa, es la capital de Inglaterra.
Gaviota: Sí,
Londres es la capital de Inglaterra, yo lo había leído
en un libro, porque a mí me fascina leer, entonces
es la capital de Inglaterra. ¿Y como a cuanto queda
de aquí?
Sebastián: (deja el vaso en la mesa) Ah bueno,
eso queda a 8 horas de avión, está al otro lado del
Atlántico.
Gaviota: O sea que Londres es la capital
de... ¿qué fue que me dijo?
Sebastián: Inglaterra
Gaviota: De Inglaterra y queda 8 horas atravesando...
el Atlántico
Sebastián: (con una sonrisa le pregunta)
¿Y usted se memoriza todo lo que la gente le dice?
Gaviota: Pues yo sí, cuando son cosas como para culturizarlo
a uno me las aprendo facilísimo (él toma su aguardiente
sin dejar de mirarla)