21 de Mayo 1993 - Diario Clarín

Cómo será el final..


Casamiento y algo más

Antonella y Nicolás sellarán, esta tarde, a partir de las 15 y por Canai 13, una historia de desencuentro que se extendió a lo largo de 165 capítulos. El final del teleteatro "Antonella", que alcanzó picos de 37 puntos de ráting, se anticipa tan mágico como feliz. Habrá casamiento hasta hablará Dios.


antonella3.jpg - 101890 Bytes ANTONELLA tendrá el final que se merece, había anticipado semanas atrás su autor, Enrique Torres. Para una telenovela que se salió de los cánones típicos del género, era obvio esperar que no se tratara del famoso y remanido happy end acompañado de la frase ... y comieron perdices". Bueno, algo de esto podrán apreciar los televidentes esta tarde, cuando vean a Antonella lucir su traje de novia al lado de Nicolás. Pero hay más. El final que se merecía Antonella, según su autor, era un "final mágico". Y así será.
Al terminar el cuarto bloque, la protagonista hablará una vez mas con su muñeco Tadeo mientras se retoca el maquillaje minutos antes de la ceremonia religiosa. Le dirá algo así como: "Quién hubiera dicho ¿no? Fijate cómo terminó esta historia. Es un milagro". Entonces una voz añosa le responderá: "No hay milagros en la vida, Porque la vida es un milagro". Y no es que el muñeco de pronto haya comenzado a hablar. El autor se ha guardado para este día un as que muy pocos de sus colegas se animarian a sacar de la manga: la inclusión de un personaje dificil de imaginar dentro del contexto de una telenovela, la de Dios.
El remate de esta incursión, a la que bien le cuadra el adjetivo de mágico , será delineado en el último bloque. En el epilogo de un guión que se extendió durante 165 capítulos y que mantuvo en vilo a muchísimos televidentes, enganchados en las aventuras de una heroína poco común Una heroína que menstruó en uno de los capítulos, por ejemplo y que lucho desde el comienzo por hacerse un lugar en esa familia de "gente bien los Cornejo Mejía" Andrea del Boca y Gustavo Bermúdez jugaran por última vez esta tarde, sus roles de Antonella y Nicolás.
Ocurrira entonces que el público, como corresponde a los aficionados al género, comenzará a elaborar su duelo. Pero los actores también lloran en estas despedidas. Prueba de eso la dieron las casi dos horas que tardaron en grabar la escena en que Hilda Bernárd (Lucrecia) hablaba por última vez con Andrea/Antonella antes de morir. Dicen que fue el llanto de ambas actrices, poco resignadas a la despedida inevitable, lo que demoró la escena.
Es que convivir durante tantos meses en la piel de un personaje, específicamente desde octubre del año pasado, conlleva a un enamoramiento difícil de explicar. Quizás ese amor que le prodiga el actor a su persoñaje, sea una explicación del intercambio que se produce con el público. Una comunicación que, traducida en ráting, llegó a picos de 37 puntos. Mucho más de los que había obtenido Celeste, la anterior telenovela de la dupla Del Boca-Bermúdez.
Lo gracioso es que Antonella nació casi por casualidad. Torres recuerda que en realidad todo empezó cuando lo llamaron de ARTEAR para que adaptara un guión de Delia González Márquez, Muchacha Italiana viene a casarse. "Se armó la escenografía y al poco tiempo recibimos una carta de Romay aségurando que él era el dueño de los derechos de esa tira. Había que empezar a grabar pero no habia historia. Entonces fui a los estudios Sonotex, me metí en la escenografla y comencé a delinear los personajes de Antonella". agrega.
Asi nacieron esa aspirante a actriz resignada por el momento a animar fiestas infantiles disfrazada de payaso. Y ese joven apuesto y millonario, al frente de los negocios familiares. divorciado y con un hijo a cargo. Antonella y Nicolás. Sobre ellos se fue tejiendo una intriga que incluyó menciones a las coimas, tan de moda en estos días. y que tuvo como epicentro a una mujer, Lucrecia Cornejo Mejía (Bernard, cuya similitud con Amalita Fortabat nunca fue desmentida por el autor. Una mujer poderosa y manipuladora, un nieto galán (Nicolás) y otro corrupto (Gastón), una hija escondida y, por supuesto, una pérfidá mujer destinada a fastidiar a la protagonista.
Esa es obviamente Miranda, la despechada que animó durante este tiempo Virginia Innocenti y que después de haber querido asesinar a Nicolás, contemplará cómo este se casa con su archirrival. Una mirada llena de fuegos que permite presagiar una tormenta. la que quizás se desate en una próxima secuela. Arturito (Osvaldo Guidi), el otro personaje odioso de la telenovela tendrá hoy tambien su final fantástico y abierto lo suficiente como para suponer que el también seguiria molestando a los protagonistas en un eventual Antonella II.
La exitosa producción que hoy da las hurras costó cerca de los tres millones de dólares y necesito de 23 decorados para desarrollar la historia. En ella, Andrea del Boca se dio el gusto de personificar una heroína casi femenista, tesonera, decidida, a luchar para que a pensar de ser mujer, se trate de igual a igual. No es poca cosa tratandose de un teletreatro, el género que suele castigar más a las protagonistas, obligándolas a la via crucis de humillaciones y venganzas antes de llegar al clásico final feliz. El que Antonella, aunque su devenir haya tenido matices diferentes, también se merecia. Mágico y feliz. Eficaz para contentar a sus múltiples seguidores.

Silvia Maestrutti.

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