Gustavo Bermúdez
La historia de una ganador dentro y fuera de la pantalla
Es seductor por donde se lo mire. Alto y pintón, quizá algo lánguido, le basta con caminar
distraído para que las mujeres le claven la mirada sin pudor. Su estilo conjuga al yuppie
triunfador con el tierno chico de barrio. Pero al mismo tiempo
tiene un look de galán clásico, de esos que siempre están impecables y jamás se despeinan, aun en las
escenas más riesgosas. Gustavo Bermúdez es, en su vida cotidiana, un perfecto caballero: pertenece
a la clase de hombres que nunca dejan de abrir la puerta para que la dama pase primero.
El muchacho, que vio la luz en Rosario 28 años atrás, es, en este momento, el galán número uno de
la televisión. Por él mueren, tarde a tarde, millones de mujeres, desde adolescentes hasta señoras.
El éxito fuerte le llegó sorpresivamente con Celeste y continuó sin interrupciones en Antonella, siempre
junto a Andrea del Boca. Aunque esta telenovela, en la que se pone en la piel del codiciado empresario
Nicolás Cornejo Mejía no baja de los 35 puntos de rating, él prefiere ostentar un bajísimo perfil.
Y no quiere que lo confundan con sus personajes, aunque asegura que me hago el duro, el que te como cruda y después no pasa nada. Lo mismo que Nicolás".
Gustavo, nadie sabe nada de vos. No querés notas. ¿Por qué tanto misterio?
- Misterioso yo? Para nada te juro que lo último que quiero es ser misterioso.
- Vamos...
- En serio, tengo un problema bien concreto: no tengo tiempo y no es verso. Mientras grabo las telenovelas
me llaman de todos lados, diarios, revistas y si doy una nota tengo que hacerla bien.
Sabés que desde hace tres años a esta parte no tengo tiempo físico? Me levanto a las 6 de la mañana,
todos los días y grabo hasta las 9 de la noche. Hay que estar, grabar, pensar en el capitulo siguiente.
¿No te parece que es muchísimo trabajo?
-Sí, pero tampoco se te ve en fiestas. ¿No te gusta mostrarte?
- No, para nada. Me muestro sólo mientras actúo.
- No es lo más común...
- Es cierto. Pero elegí esta profesión porque me encanta. Soy feliz cuando piso el estudio de televisión.
- Ahí es donde me siento como pez en el agua y no yendo a fiestas y esas cosas. De última, si tengo
- ganas de estar con amigos vienen a casa, a la quinta o vamos a navegar. Como no tengo tiempo, trato
de aprovecharlo al máximo para estar con la gente que quiero. lmaginate: grabo 15 horas por día y si encima tengo que hacer 3horas de sociales. -. No me queda un minuto para estar con la gente que de verdad me importa, que es en definitiva la que te llena.
-¿Quién es esa gente, Gustavo?
- Mi familia. Mi mujer, Andrea González y mi hija Camila que tiene 17 meses.
- Que desilusión para las chicas convengamos en que no es lo que se espera exactamente de un galán.
Digamos que no es lo típico. Acepto que mi estilo de vida llama la atención, pero estoy muy tranquilo así.
- En serio?
- Es que siempre fui así. Mirá, yo nací en Rosario, muy cerca del centro, un 21 de julio de 1964 y tuve una infancia bárbara, súper familiar, casi idílica. Siempre hubo alrededor muchos primos, tíos, amigos y así me crié. En ese momento jugaba al básquet y los padres de los chicos de equipo eran amigos entre sí era un grupazo... Y siempre dentro de una cosa muy
familiar, de mucha gente...
-¿Ahí ya habías decidido que querías ser actor?
- Si, siempre lo tuve con posibilidad, en el secundario era lo que más que ría, par me parece que no me animaba.
- En tu familia había algún antecedente artístico?
No, para nada. El deseo se me despertó, como tanta gente, como telespectador Me gustaba ver películas
americanas o series tipo Los aventureros. Te juro que las miraba y me creía todo, lloraba me
reía, me pareo que eso no estaba filmado. Y lo que quería era poder en algún momento lograr eso, toda esa magia.
Llegar a la gente por medio de un televisor y que se emocione, se ría y la pase bien. Que enciendan la tele para
verme a mi. Me parecía maravilloso.
-¿Y después, de más grande?
- Ahí ya no compraba tanto la historia. Me copaba viendo la técnica, cómo se filmaba, así me fui enganchando.
Cuando terminé la secundaria, mi hermano ya estaba estudiando Ciencias Económicas y mi padre me encaró
a ver qué pensaba hacer: estudiar o trabajar.
- Ahi diste el gran paso..
- No me quedaba otra. Le dije que ser actor
a lo que más quería y que hacer televisión en Rosario me resultaba imposible. Mucho no les gustó la idea, pero nunca me lo hicieron sentir. Me acuerdo que mi padre, que falleció hace dos años, me dijo: "Andá y probá, siempre te vamos a apoyar." Y vine y me fue bien.
- Los comienzos suelen ser duros...
- Sí, recorría los canales con mi foto y veía que en cada escritorio había otras 400... cosa que no me causaba mucha gracia. Pero tuve suerte, los primeros días que andaba a la búsqueda, Canal 9 estaba haciendo una selección de chicos jóvenes para el ciclo Como la gente con Guillermo Bredeston y Nora Cárpena y pedí que me tomen una prueba...
- Sos caradura...
- Si, para estas cosas sí. Y me dio resultado porque me aceptaron y me dieron un personaje de un capitulo que gustó mucho. Fue un buen antecedente. Después vino Pelito, papeles chicos hasta que hice el protagónico masculino en Rosé, junto a Linda Crystaly así hasta Celeste.
-¿Nunca te pidieron algo a cambio de un papel? ¿Tuviste que transar de alguna manera?
- Gracias a Dios, jamás. Pero yo soy de marcar mucho las distancias.
- Mientras avanzabas con tu carrera, seguías de novio y te casabas, ¿no?
- Sí
-¿Cómo conociste a tu esposa?
- En un canal de televisión, en el '84. En realidad, es maestra jardinera y su primo, que en ese momento era el director del programa que yo estaba haciendo la invito a
ver una grabación. Y ahí nos vimos por primera vez . -
- Amor a primera vista...
- Algo así, un flechacito.
- Se te ve muy formal: casado, hija, asentado...
- Y en ese sentido puedo ser formal. Pero te quiero aclarar que el tema de la familia no pasa solamente por mi mujer y m¡ hija. Como te decía, fui familiero desde chico, cuando vivía en Rosario con mis padres y mi hermano. No es casualidad lo que decís: con 28 años asentado. Estuve 5 años de novio con Andrea y cuando volví de un viaje a EE UU le pedí que nos casáramos. Y sí, al final soy un clásico. Lo que pasa es que tuve mucha calle, yo las hice todas antes...
- Antes de casarte?
- Imaginate que vine con 17 años a vivir solo a Buenos Aires y trabajé de todo un poco. Vendí departamentos, fui gerente de un pub a los 19, estuve en la pavada. Vivía de noche, y viste como es eso...
-Como?
Tuve muchas novias, era medio tremendo. Y alía en Rosario salía muchísimo y me divertía. No llegaba antes de las diez de
la mañana. Y no había fin de semana que valga. Salía de lunes a lunes. Y eso me canso.
-¿Y eras ganador con las chicas antes de ser famoso?
- Sí, mucho. Siempre estuve con la mujer que me gusto.
-¿Que es lo primero que mirás en una mujer?
- Bueno, todo entra por los ojos. Lo físico siempre pega. Eso no quita que no te puedas enamorar de una mujer que nunca te gustó físicamente. Por ahí en determinado momento empezás a hablar y chau... te pega.
- Sinceramente, ¿no te fijás antes en los ojos, las piernas o la cola?
- No, en serio: no soy de mirar algo especialmente. No puedo salir con una mujer sólo porque tenga lindos ojos, ¿y con el resto del cuerpo qué hago? O por ahí tiene un cuerpo espectacular y otras cosas no me gustan... Te tiene que atraer un todo.
- Sos machista?
A veces si. Espero no serlo demasiado. A mi mujer trato de respetarla mucho, quiero que tenga su lugar. A veces me parece que estoy mal acostumbrado porque viví demasiados años solo.
-¿No serás medio autoritario?
- Sí, a veces soy un poquito autoritario.
- Como Nicolás...
- Sí, como Nicolás Cornejo Mejía. Es que todo lo que tengo de tranquilo también lo tengo de explosivo. No es que tenga mal carácter, pero por una pavada puedo estallar. Así era mi padre, pero viste cómo es eso: perro que ladra no muerde nunca.
- Nicolás, tu personaje de Antonella, no es demasiado fiel. ¿Vos creés en la fidelidad?
- Sí, claro.
- Y, ¿ sos fiel?
- Absolutamente. Si no, me voy de mi casa. Perdés tiempo vos, hacés perder tiempo al otro. No disfrutás, te perdés vivir... Mirá, creo que la infidelidad no lleva a nada y en definitiva, no le hace bien ni al que la comete ni a la pareja. Es cierto que existe, pero si pasa es porque hay algo que anda muy mal. Hoy, te digo que soy un tipo fiel. Amo a mi esposa y a mi familia. El día que sienta ganas de estar con otra mujer, no sé qué pasaría, pero creo que no podría seguir sosteniendo una situación falsa.
-¿El éxito no te cambió?
- Pero el éxito, ¿en definitiva qué es? Todo depende de cómo cada uno valore el éxito. Si tener éxito es que te reconozcan en todos lados y se te abalancen, y te pidan autógrafos... No veo eso como el éxito. Lo importante es la gente que se acerca y me dice: "Veo tus novelas y me encantan, dejo tal cosa por verlas o como tengo que trabajar en ese horario las dejo grabadas para verlas a la noche". Hago esto para el público. Claro que me encanta que se me acerquen, pero siento que me respetan muchísimo. Por ahí estoy en la plaza con mi hija y viene gente con timidez y me felicita, siempre muy correctos. No sé si tiene que ver con algo muy tranquilo que yo transmita, pero el éxito pasa por una buena respuesta del público al trabajo que estoy haciendo.
- Pero cuando te casaste recién empezabas. ¿Hoy te hubieras casado igual?
- Claro. La fama es nada más que una consecuencia de tu trabajo...
- Y nada menos...
- No soy Gardel porque me reconozcan en la calle. Soy simplemente Gustavo ArieI Bermúdez y punto. No se puede mezclar porque te volvés loco.
Muchos lo hacen...
Mira, en m¡ casa no soy galán, n¡ estrella, ni divo Ayudo a m¡ mujer como cual quiera. Y en serio Gustavo hace toda lo que puede Tengo muy claro qué es lo que verdaderamente cuenta en la vida: mi familia y mis amigos.
-¿Quiénes son tus amigos?
- La mayoría no tiene que ver con este medio. Salvo Adrián Suar, que es un amigazo. Nos Conocimos cuando hacíamos Pelito, hace como diez años. Lo quiero mucho al Chueco y él también a mí. Si no nos vemos, siempre sabemos que es de la vida del otro. Es una relación bárbara. Otros amigos del medio no tengo... Salvo Marcelo Pelegri, el marido de Grecia Colmenares, con el que jugamos paddle. Soy un tipo simple.
-¿Y sos un tipo apasionado?
-Totalmente. Muy pero muy apasionado.
-¿Demostrativo?
- Sí, soy un cargoso terrible. Toquetón todo el tiempo, que los cachetes, que los abrazos.
Soy súper mimoso.
- Qué importancia le das al sexo?
- Es muy importante. Pero como todos los ingredientes de la pareja. No ¡opongo en un casillero especial. Creo que es un complemento de la convivencia, pero no hay que magnificarlo y de pronto decir "sino hay buen sexo la pareja no sirve más.. - "No, sien un momento lo tuviste, Ok, pero por ahí hay momentos en que no hay buen sexo, y eso no es la muerte de nadie. Es un punto más de la relación.
-Y... ¿dormís desnudo?
- Obviamente. Me encanta dormir totalmente desnudo. Odio usar pijama o cualquier otra cosa para ir a la cama.
- Con qué te ratoneás?
-¿Sabés que no soy de ratonearme?
- Me vas a decir que nunca tuviste fantasías...
- No, ni de adolescente fantasee. No soy muy de ratonearme. Recién cuando conozco a la persona me vuelvo loco... Pero tiene que ser alguien que conozca bien. Voy fantaseando o ratoneándome a medida que voy conociéndola.
-¿En serio nunca te hiciste el bocho con alguna actriz o vedette?
- No. Me gustaban mil. Pero ratonearme con una, jamás. Por ahí tenía fantasías con las chicas que conocía, del secundario.
- Describime a tu mujer ideal. Y no vale que digas que es tu esposa.
- Para miel ideal, ideal, no existe...
- Te estás escapando...
- No, en serio, creo que los ideales son producto de malas relaciones. Uno tiene que conocer a una persona sin ningún tipo de prejuicios y ver si te gusta o no. Toda persona que tenga un ideal se cierra y hay que estar abierto a las relaciones. Hay que hacer los moldes sobre lo real, no sobre ideales.
-Vos decís que no te ratoneás, ¿sabés que hay muchas chicas que se ratonean con vos?
- Sí...
- Desde adolescentes hasta señoras grandes. ¿Sos un sex-symbol?
- Nunca me lo propuse. A lo mejor quizá por eso las cosas son así. Pero me doy cuenta de que es así. Lo veo a diario y en todos lados.
-¿Pero no te modificó que las mujeres te acosen? Porque te acosan...
- La verdad que sí. Se me tiran encima, me dejan cartitas por todos lados. Las pasan por debajo de la puerta de mi casa o me dejan mensajes en el parabrisas del auto. A veces hay algunas que son bastante zafaditas...
-Y las italianas también, ¿no?
- Lo que más me sorprendió es que las italianas sabían absolutamente todo sobre mí. Y son muy lanzadas. Ellas no me ven como a un galán típico, me encuentran cierto misterio, aunque como te dije, de misterioso no tengo nada.
-¿Cómo llevas ese acoso permanente?
-Lo que pasa es que cuando vos generás eso empezás a tomar conciencia de la dimensión de lo que estás haciendo. Que una persona se tome el trabajo de agarrar un papel y un lápiz para escribirte... es muy fuerte. No te queda otra que hacer las cosas cada vez mejor, esforzarte más, tomarlo más en serio, respetarlo... Aparte, volviendo al ratoneo física o ala cosa sexual: si a una chica le pasa esa conmigo, a una señora de 75 años que está mirando la novela desde su casa le pasan otras cosas, se emociona a se compenetra. Eso es lo importante para mí.
- Parecés muy racional con todo...
- Sí, soy súper racional y cerebral. Pienso mucho en todo.
-¿Para seducir también sos racional?
- Para nada.
- Cómo seducís?
No soy consciente de las armas que uso. Pero siempre sentí que seducía a las mujeres. Aunque no me veo para nada seductor, me hacen notar que se sienten seducidas por mí.
Me muestro como soy, seduzco sin hacer nada. Ni si quiera pienso en eso. Me gusta la simplicidad, y no soy de andar buscándole la quinta pata al gato.
-¿ Sos tan seguro como parecés?
- Sí. La inseguridad mete miedo yeso te paraliza y no hacés nada. Lo primero que hay que combatir es la inseguridad.
-¿No serás medio omnipotente vos?
- Para nada, conozco mis limitaciones. Cualquiera que se crea dueño del mundo con el afecto se derrite. Ahí al más pintado se le desarma el personaje. Si dependemos de una caricia...
NORA GUERRA
Producción: ISABEL ROCA Fotos: ALFREDO NARDINI
Volver a Antonella
Volver a Actores y actrices